lunes, 17 de octubre de 2011

Y mañana Qué ?

Ilustración By La Margarita Roja

Pues sí, así fue como conocí a mi gato.
Hace unos meses conocí al que sería mi nuevo compañero de piso, mi gato Lunes.
Iba paseando por la calle y de repente empecé a ver como mis brazos se alargaban, me quedé totalmente paralizada, no sabía qué hacer, y en ese momento de angustia, terror, miedo, fue en ese instante cuando lo vi, estaba ahí sentado de espaldas, tranquilo, como si todo lo tuviera controlado, transmitía seguridad.
Al instante, todo había vuelto a la normalidad, después de un rato caminando hacía mi casa escuché un ruido, pero al mirar no había nadie, pasados cinco minutos sentí  como algo me perseguía. Era él, estaba ahí otra vez, llegó, se paró y me siguió durante todo el camino.
Cuando entré en casa el gato entró como si ya hubiera estado antes, fue directo al sofá que estaba al lado de la chimenea y se sentó.
Me levanté a coger un bolígrafo de mi bolso y de nuevo  comencé a sentir esa  sensación en los brazos acompañado de escalofríos y calambres por todo el cuerpo, justo en ese momento un gran estallido sonó en la cocina……..


jueves, 13 de octubre de 2011

Saonia*

Ilustraciónes Elena Rojo.

 La cabaña de Saona, estaba situada al lado de un riachuelo que salía del cielo y llegaba hasta su cabaña formando una pequeña piscina de agua cristalina y limpia.

Saona todos los días desayunaba junto al río, y después caminaba hacia las montañas a visitar a su amiga.
Aquel sitio era uno de los más bellos parajes que Saona había visto nunca, era un lugar muy especial con habitantes de lo más peculiares.
Los árboles de Saonia daban unas flores muy especiales, cuando éstas caían al suelo eran recogidas por los Saonios, con ellas hacían un aceite muy especial llamado Ricinia, con el cual curaban cualquier herida o problema que tuvieran estos habitantes en su piel.
Saona había llegado a la Aldea meses atrás descumbriendo allí un mundo totalmente diferente, interesante e inquietante.