viernes, 29 de julio de 2011

Cuentos de noches con motocicletas

          Ilustración By La Margarita Roja


Un dìa al salir del trabajo mientras esperaba el autobús,apareció una niña pequeña con grandes ojos, de tez blanca y el pelo muy rizado de color rojizo, permanecí pensando en mis cosas,al mirar la hora parecía que el reloj se hubiera parado, seguían faltando 29 minutos para que llegara el autocar, al momento la niña se sentó junto a mi y comenzó a mirarme de arriba abajo sin parpadear apenas, reconozco que me dio un poco de respeto, a pesar de ser tan pequeña y graciosa.

Me empecé a replantear que narices hacía allí esa niña sentada a mi lado sin nadie que la acompañara.
Sólo quedaba diez minutos para que llegara el autobus y la niña seguía allí sentada junto a mi, mirándome como un mochuelo,

-Hola-le dije.

Giró la cabeza como si le molestara que le hubiese hablado.

Al momento volvió a mirarme y me preguntó, -¿Y tú?, ¿Qué haces aquí?...
Esperando el autobús ¿y tú?-le dije.
Volvió a girar la cabeza como si de nuevo le huebiese molestado que le hablase.
Otra vez como si de un 
Déjá vu se tratara me miró y me dijo-¿Y tú?, ¿Qué haces aquí?

Le volví a constestar lo mismo,-Esperando el autobús-.
Le pregunté seguidamente su nombre, y me respondió- mientes, no me quieres decir que haces aquí realmente, quería ayudarte pero necesito que seas sincero-.
Me mantuve en silencio durante unos minutos, la niña me tenía desconcertado,

Justo antes de montar en el autobús me dio un papel, y se marchó.

Me despedí con una especie de pena por separarme de ella y no sabía por qué, es como esa sensación que se tiene cuando sabes que te vas a separar de un ser querido durante un tiempo.

Justo cuando estaba entrando en el autobús me empezó a sonar el movil, rápidamente me guardé el papel en el bolsillo mientras me sentaba en el autobus,en el momento que iba a contestar el teléfono me pareció ver aquella niñá de nuevo justo en frente, el autocar estaba arrancando y la niña no se movía de allí.

Parecía que estuviera diciéndome algo, cerré los ojos y decidí relajarme un poco,cuando los abrí era de noche, no sabía que había pasado ni donde estaba.
Le pregunté al conductor  y me dijo que estaba llegando a la parte más bella de aquel lugar ,lo siguiente que tenía que hacer era coger una motocicleta roja y que me fuera al lugar que el mapa señalaba.
-¿Cómo?-, ¿mapa?, ¿qué mapa?,¿oiga está usted hablando en serio?-.
  Éste me dijo que me bajara del autobús, que se tenía que marchar.
Me quedé con cara de bobo, cuando el autobús desapareció de mi vista, una motocicleta roja estaba allí ,con las llaves puestas,justo donde el conductor me había indicado.
No sabía que hacer, así que ante la duda me senté en la motocicleta como si fuera mía de toda la vida, me miré en el espejo retrovisor y la arranqué.
 
Pronto recordé lo que me dijo el conductor del autobús sobre el mapa y decidí parar y aparcar la moto debajo de un árbol.
Registré el bolsillo de mi pantalón y lo encontré.
Es el mapa, pensé, era el papel que me había dado aquella niña de la parada del autobús.
Jamás había estado tan intrigado, rapidamente me dispuse a alisar el papel para poder ver bien que quería decir aquello.
El papel estaba lleno de flechas que cruzaban por el mar y llegaban siempre hacía una pirámide de cristal, de esa pirámide de crital salían otras flechas que señalaban a otras subpirámides por diferentes lados del mapa, en total eran unas cinco.
No entendía nada de lo que era eso.
Así que decidí quedarme alli debajo del árbol observando el mar....





viernes, 15 de julio de 2011

La chica del mar

Ilustraciones Elena Rojo
La llamaban la chica del mar, siempre estaba allí a la misma hora, cabizbaja y sola.

Todo el mundo hablaba de aquella chica pero nadie se detenía nunca para hablar con ella y conocerla.
Había muchos rumores sobre ella, pero no sé por qué preferí conocerla y no hacer caso a esos rumores.
Estaba seguro que merecería la pena conocerla.

En aquel lugar todo el mundo irradiaba mucha libertad, tranquilidad y respeto, pero ella parecía vacía, parecía que no estuviera allí, y neos por qué me atraía, pero me llamaba mucho la atención.
Pienso que la curiosidad hacia lo diferente y mi predilección por los retos eran mis motivos en ese momento.
Entonces, mientras estaba andando por la playa, la vi, como siempre, cabizbaja y sola, me acerque y me senté cerca de ella, y de repente salió un pequeño ser de entre las flores, iba dando saltitos, y agitando sus brazos de arriba abajo, a la vez que saltaba.

Se puso encima del hombro de aquella chica, y vi como ella acercaba su oreja como si estubiera escuchando aquel extraño ser.
Pensé que eran imaginaciones mías, decidí no prestar demasiada atención aquello.
Estaba decidido acercarme, ya tenía preparado que preguntarla para entablar una conversación......cuando.....


martes, 5 de julio de 2011

En su día a día.....

Ilustraciones Elena Rojo.

El verano

Ilustraciones Elena Rojo


  Me puse mi vestido preferido y salí a dar un paseo por el mar, el atardecer  aquí es espectacular, sentía como la brisa del mar rozaba  mi cara con una mezcla de olor azahar .
  Continué caminado por la playa....
En el horizonte vi como un chico estaba haciendo malabares al lado del mar, la verdad que no se le daba muy bien.
A mi siempre me había llamado la atención,eran increible la coordinación y concentración que se necesitaba.
Me senté en la playa y me quedé embobada mirando aquel chico.
Al  instante apareció otro alto, moreno y muy delgadito,este traía una mochila enorme colgada de su espalda.
Por un instante concentré toda mi atención en ellos.
  Uno de ellos sacó unos materiales con los que se puso hacer malabares, tal como éstos estaban en el aire, brillaban saliendo unos polvos de colores.
Pasado un rato me quedé ensimismada mirando la orilla del mar, cuando me di cuenta aquellos chicos estaban sentados a mi lado con un cuenco dorado lleno de fruta.

 -¡Hola!-, me dijo uno de ellos.
-Hola-contesté.
Los chicos se miraron entre ellos sonriendo y guardaron silencio.
-¿Quieres un poco de fruta?
-Gracias, tiene muy buena pinta-, contesté.
Uno de ellos me preguntó qué era lo que me ocurría,ahora guardé yo silencio.

  El más delgadito se levantó de un salto, se puso la mochila y se dirigió a mi,-nos marchamos ya, tenemos que actuar, ¿quieres venir a vernos?-.
-Si,me encantaría-, irradiaban algo especial y tenía curiosidad por saber un poco más de ellos.
 

Fuimos callejando y llegamos a una casa en el campo sorprendente,la casa estaba pintada de  naranja y azul.
De las ramas de los árboles colgaban extraños objetos de colores.
Al ver aquello directamente te trasladabas a otro mundo diferente.
 

Uno de ellos sacó dos sillas fuera de la casa, se sentó en una y me ofreció asiento en la otra.
 

-¿Cómo te llamas?-le pregunté.
En ese momento sentí que algo especial iba a pasar, apareció el otro chico con algo envuelto en papel, empezó a desenvolver el objeto, en sus ojos se veía reflejado la ilusión que tenía por mostrarmelo, justo en ese momento el chico moreno me dijo mi nombre es Alejandro, me gustaría contarte algo...

sábado, 2 de julio de 2011

Mujer asomada al espejo

Ilustraciones Elena Rojo.

Siempre llegaba tarde a las citas, no sabía por qué pero horas antes de salir algo se complicaba para llegar siempre tarde.
Había quedado a las 10:30 eran las 8:30 y aun no se había ni duchado,no sabía lo que iba a ponerse y encima se tenía que depilar....
-¡Qué desastre!, siempre me pasa igual-.

Ring...Ring...Ring....

El teléfono estaba sonando, ¿quién sería?....
Era María.....

Una hora después....

-María,te tengo que colgar,sonlas 9:30 tengo una cita a las diez y media y aun no he empezado arreglarme, ya hablamos en otro momento.

Colgó el teléfono y se empezó a duchar.
Ya iba a llegar tarde, así que telefoneó a su amigo diciendo que se retrasaría....lo que el amigo no sabía es que nunca llegaría....
Cuando la chica se había vestido,se puso a mirarse en el espejo de su habitación ; entonces fue cuando pasó....

Veía que su propia imagen tomaba vida propia detrás del espejo,al principio no se lo podía creer,se fue acercando cada vez más y más.....y le volvió hablar su propio reflejo,-no te asustes, se que es raro, pero no te asustes,escucha primero lo que te tengo que decir-.

Detrás de este espejo hay otra realidad,exactamente igual pero la gente que tu conoces juega un papel diferente-.
-¿Cómo que un papel diferente?,¿Qué quieres decir?-.
-Lo que quiero decir es que si tu en esta realidad eres hija de Mario y Sofia, vives en Oviedo y trabajas de maestra, en la mía es totalmente diferente,vivirás en otra ciudad o país,trabajarás en...o quizás no necesitas trabajar-.
-¿Te gustaría que cambiaramos de realidades?-,sería una oportunidad genial, o mejor dicho ¡podría ser una gran oportunidad!-.
La chica sin pensar dio un salto y atravesó el espejo hacia su otra realidad...

La primera vez

Ilustraciones Elena Rojo

Mujer en la ciudad

Ilustraciones Elena Rojo

La primavera

Ilustraciones Elena Rojo
Se le ve feliz ¿verdad? ¿Pero que ha hecho esta niña para ser tan feliz?
Esta niña niña ha descubierto uno de los mayores secretos que nos han sido ocultado a lo largo de la historia de los cuentos.
Para explicarlo tenemos que remontarnos a unos años atrás, cuando Nube era niña.
Nube nació en una familia rica, lo tenía todo, dinero, los mejores trajes, los mejores zapatos, todos los juguetes que pudiera desear…..
Pero  desde que era pequeña no le interesaba nada de aquello, su madre la observaba inquieta porque no entendía por qué su niña era tan rara.
¿Qué había hecho ella para merecer aquello?....
A Nube sólo le gustaba salir al campo a jugar, le encantaba jugar con los bichitos y se pasaba las horas muertas observando gatos, tenía una rara obsesión con los gatos.
La hermana gemela de Nube no entendía como aquella niña tan igual a ella podía ser tan diferente, incluso había llegado a pensar que aquella niña era adpotada.
Cuando Nube fue mayor había cosas que le habían sido inculcadas y que ella no entendía por qué tenía que hacerlas , pero las hacía, como ponerse esos zapatos con aquellos tacones tan incómodos, junto con esos vestidos tan raros y ajustados .

Al cabo del tiempo decidió que había llegado el momento, quería conocer otras personas, otros lugares.....
Decidió viajar sin destino alguno, no quería planear nada, quería vivir, conocer y experimentar.
La familia de Nube pensaba que estaba loca, no entendían como su hija podía hacer tal locura con lo feliz que se estaba en casa cerca de sus seres queridos…..
Nube subió al tren y se sentó al lado de la ventanilla, tenía una habitación para ella sola, con una mesa entre  sillón y sillón, en el centro de la mesa había una lamparita, que cuando llegaba la noche, su luz junto con las sombras parecieran contar una historia.
Después de cenar Nube se puso a leer tranquila en su pequeña habitación del tren, pero en ese momento el libro salió despedido al suelo, se bajó a buscarlo pero no lo encontraba, se puso a rebuscar por toda la habitación pero no aparecía por ningún lado, cuando justo en la puerta lo vió, por fin….En el momento en que  Nube cogió el libro se dió cuenta de que no era su libro, era un pequeño diario. Al instante llena de curiosidad lo abrió y comenzó a leer…
A medida que  iba leyendo aquel diario se iba viendo totalmente reflejada en lo que esa persona había escrito….era como si ella lo hubiera escrito en un futuro….La chica se quedó dormida leyendo, olvidando por completo su libro caído en el suelo……
Entonces sonó un ruido en la puerta de su vagón, -Hemos llegado, por favor vayan recogiendo sus cosas y desalojen el vagón¡
Cuando salió del tren vió un cartel de madera donde con enredaderas y flores ponía ¡BIENVENIDOS A SAONIA¡……